Entre pinos y en un entorno campirano de Tapalpa se localiza la residencia que ha sido atribuida a Nemesio Oseguera Cervantes, conocido como “El Mencho”, líder del Cártel Jalisco Nueva Generación. El inmueble, enclavado en una zona montañosa y de difícil acceso, ofrecía aislamiento y discreción, condiciones que le permitían pasar desapercibido.
La propiedad, de estilo rústico y amplios espacios, combinaba comodidades propias de una casa de descanso con elementos que llamaron la atención de las autoridades. En su interior se hallaron cortes finos de carne y provisiones de alto nivel, además de medicamentos e insumos médicos relacionados con tratamientos para la insuficiencia renal, padecimiento que diversos reportes han atribuido al capo.
Asimismo, destacaban altares religiosos con imágenes, veladoras y salmos, lo que evidenciaba una marcada presencia de simbolismo espiritual dentro del inmueble. El contraste entre el lujo campirano, el tratamiento médico y la devoción religiosa dibuja un retrato complejo del entorno en el que presuntamente se ocultaba uno de los hombres más buscados del país.
La llamada “casa de la sierra” no solo ofrecía privacidad, sino también una ubicación estratégica en medio del bosque, lejos del bullicio urbano y bajo la protección natural que brindan las montañas de esta región de Jalisco.























