Por Karina Vieyra
n incidente que pudo haber terminado en tragedia ocurrió la tarde del pasado 09 de enero en el fraccionamiento Acacias, donde una pequeña de tan solo cuatro años de edad resultó herida tras ser agredida por un perro.
El reporte se generó a las 17:10 horas, cuando elementos de la Policía Municipal de Nogales recibieron la alerta vía radiofrecuencia del C5, solicitando su presencia urgente en la calle Acacia Seca. Al llegar al sitio, los oficiales confirmaron que la víctima era una infante que presentaba lesiones visibles producto de la mordedura del animal doméstico.
De acuerdo con el testimonio de Arlene, madre de la menor y de 28 años de edad, la agresión ocurrió en un instante de distracción mientras la niña de cuatro años se encontraba jugando en el patio de su domicilio. En ese momento, un perro perteneciente a la vecina, identificada como Elana de 35 años, logró acercarse a la infante y le propinó una mordedura en la pierna derecha.
A pesar del susto y de las lesiones sufridas por la infante de cuatro años, la madre manifestó ante los agentes municipales que no era su deseo interponer una denuncia formal en contra de su vecina Elana. Esta decisión evitó un conflicto legal inmediato entre las residentes del fraccionamiento, priorizando la resolución conciliatoria por encima de los tribunales.
Como medida de prevención y para garantizar la salud de la niña de cuatro años, la madre solicitó únicamente que el perro fuera puesto en resguardo oficial. El objetivo de esta petición es que el animal sea trasladado al Centro de Bienestar Animal para un monitoreo estricto que permita descartar la presencia de enfermedades como la rabia o cualquier otra infección que pudiera comprometer la recuperación de la pequeña. Los oficiales procedieron a brindar la orientación necesaria para que el proceso de vigilancia epidemiológica se realice conforme a los protocolos establecidos.
















