Hermosillo, Sonora. — Cansados de convivir entre malos olores, aguas negras y focos de infección, vecinos de distintos sectores de Hermosillo bloquearon calles para exigir la atención inmediata a un problema de drenaje colapsado que, aseguran, persiste desde hace al menos cinco meses sin recibir respuesta efectiva de las autoridades.
Los manifestantes denunciaron que la situación ya rebasó los límites de lo tolerable, pues la pestilencia y el “cochinero” provocado por el derrame de aguas residuales ha llegado hasta el interior de algunas viviendas, afectando la salud y la calidad de vida de familias completas. Señalaron que han realizado múltiples reportes ante las instancias correspondientes, sin que hasta el momento se haya dado una solución de fondo.
La protesta ocurre en medio del anuncio del alcalde Antonio “Toño” Astiazarán sobre un programa intensivo de bacheo en la ciudad, el cual fue presentado como un proyecto “histórico” y sin precedentes. Sin embargo, vecinos inconformes cuestionaron las prioridades del gobierno municipal, al considerar que antes de tapar baches se debe atender la crisis del alcantarillado.
“¿De qué sirve arreglar las calles si por abajo el drenaje está colapsado?”, expresaron algunos de los afectados durante el bloqueo, al tiempo que pidieron que los recursos públicos se destinen primero a resolver los problemas básicos de infraestructura sanitaria.
Los ciudadanos también criticaron que este tipo de programas se anuncien cuando la actual administración municipal se encuentra en su etapa final, lo que, afirmaron, genera desconfianza y la percepción de acciones tardías y con tintes políticos.
Hasta el cierre de esta edición, las autoridades municipales no habían emitido una postura oficial sobre el bloqueo ni sobre un calendario concreto para la reparación del drenaje colapsado. Mientras tanto, los vecinos advirtieron que mantendrán las manifestaciones hasta obtener una respuesta clara y una solución definitiva al problema.















